Durante el ingreso en el hospital:

  • Los padres pasan mucha intranquilidad, estrés, cansancio y angustia. Si necesitas ayuda psicológica, pídela en tu hospital, es un derecho y algo necesario en esos momentos.
  • Cualquier “no empeoramiento”, es un logro.
  • El tiempo se hace eterno, y la paciencia debe ser uno de vuestros aliados.
  • Pueden pasar muchos días hasta que lo pueden tocar.
  • Términos como CIR, apneas, broncodisplasia, sepsis, hernias… se vuelven habituales.
  • Si convive con otros padres en situaciones similares, hablar entre vosotros os puede ayudar a controlar mejor la ansiedad y las esperas.

El tiempo de ingreso de cada bebé prematuro depende de múltiples factores, siendo los más importantes la edad gestacional y los problemas derivados que acarrea a los grandes prematuros (dependencia de oxígeno, operaciones, infecciones, etc.). En los hospitales, siempre que la evolución sea buena, se suele establecer un criterio de alta cuando el bebé no tiene soporte de oxígeno y ha superado los dos kilogramos de peso, aunque en algunos casos tienen que depender del oxígeno en su domicilio.

[Fuente: APREM] Los problemas inmediatos para los grandes prematuros son:

  • Nutricionales: Por su inmadurez para succionar y deglutir la leche suelen requerir alimentación por sonda o a veces nutrición parenteral (a través de suero por vía intravenosa).
  • Mantenimiento de la temperatura corporal. Debido a su mayor superficie corporal (proporcionalmente) y escasa grasa subcutánea, hay que mantenerlos en ambientes con temperatura controlada (incubadoras).
  • Problemas respiratorios: Algunos recién nacidos prematuros tienen, por su inmadurez, incapacidad para expandir sus pulmones y respirar. A veces también presentan pausas en la respiración (apneas). Normalmente suelen requerir un soporte de oxígeno, a veces durante varios meses.
  • Inmadurez hepática: Por ello los prematuros se ponen con más frecuencia amarillos (ictericia) y esto les dura más tiempo.
  • Infecciones: Su sistema defensivo es más débil y están más expuestos a las infecciones.
  • Lesiones hemorrágicas en el sistema nervioso central (hemorragia intraventricular) y lesiones por infarto o falta de riego sanguíneo en algunas zonas del cerebro (leucomalacia periventricular).
  • Enterocolitis necrotizante. Se trata de unas lesiones que se producen en el intestino de los prematuros más pequeños, y que pueden llegar a perforarlo.
  • Retinopatía del prematuro: Es una lesión de la retina de los prematuros, especialmente en los más inmaduros (menos de 30 semanas o de 1.250 gramos), producida por el oxígeno que han necesitado por sus problemas respiratorios.
  • Déficits nutricionales: Por su alimentación y necesidades pueden presentar déficits de vitaminas, hierro, calcio y fósforo.
  • Problemas metabólicos como hipoglucemia (disminución de azúcar en sangre), etc.
  • Anemia: Por su inmadurez no son capaces de fabricar toda la sangre que necesitan, por lo que es habitual que haya que realizarles transfusiones durante su estancia en el hospital.

[Fuente: APREM] El método canguro: Este método se basa en el contacto piel a piel entre el niño y la madre o padre. Se descubrió por casualidad y está demostrado que mejora la evolución de los niños prematuros hospitalizados. Se realiza junto a la incubadora o cuna del bebé en el hospital, con la madre o padre sentados en una silla cómoda sosteniendo al niño contra el pecho. Se cubre al niño con una manta, y el padre o madre se descubre el pecho para que el contacto piel a piel sea total. Es importante que este método se realice por lo menos durante una hora y media, para que así el bebé pueda alcanzar la fase de sueño profundo. Está demostrado que favorece la estimulación y la formación de un vínculo afectivo entre los padres y el bebé. Este método también es muy beneficioso para la madre que amamanta a su hijo ya que crea un ambiente muy propicio para que el niño pueda mamar con facilidad. En algunos estudios se ha visto que los niños “canguro” recibieron el alta antes y lloraron menos a los 6 meses de edad que los que estuvieron en incubadora sin contacto. También se puede observar que regulan mejor la temperatura, tienen una respiración más controlada y duermen más relajados.

Y ya en casa:

  • Siguen necesitando unos cuidados muy especiales.
  • Hagan caso a las indicaciones de los padres y profesionales.
  • La alimentación irá en base su edad corregida.
  • Las vacunas son en base a su edad cronológica.
  • Evite las visitas multitudinarias y si no se encuentra en perfecto estado de salud (un simple resfriado puede ser muy grave para ellos).
  • Es importantísimo que no se le bese en la cara, manos o pies.
  • La higiene es primordial, es bueno que siempre tengáis a mano desinfectante de manos.
  • Evite ir a restaurantes o espacios cerrados.
  • Prohibido fumar cerca o donde se encuentre el bebé.
  • Evite comparaciones con otros bebés.
  • Existen ayudas económicas y de conciliación familiar para ayuda a las familias al cuidado de hijos con necesidades especiales. (Ver TE AYUDAMOS)